Un lugar de Ixil para encontrar la tranquilidad.
Alejarse del bullicio de la ciudad es una maravilla: en lugar de edificios, automoviles y gente presurosa, hay montañas tupidas de arboles, aire fresco y personas que dan la vienvenida con una sonrisa.
Asi es la aldea San Juan Acul, situada a 12 kilometros de Nebaj, Quiche. En este lugar, entre imponentes cerros Ixiles, se encuentra la Hacienda San Antonio de Azzaris, donde el visitante puede hospedarse y disfrutar de las mas grata tranquilidad.
Aca solo se escuchan las hojas de los arboles que se mueven al compas del viento, el curso del rio Acul que pasa justo enfrente de la finca, el mujer de las vacas lecherasy los gallos que cacarean para anunciar el nuevo dia.
Caminar por los senderos silvestres o pasear a caballo por las extensas tierras, asi como ser parte del corte de leña o del ordeño del ganado para, asi, beber leche al pie de la vaca, son solo algunas de las actividades que se pueden hacer.
Casi siempre hace frio, por lo que hay que llegar abrigado. Sin embargo, la piel se deleita con ese aire que a veces se torna congelado.
El propietario, Hugo Azzari, considera que la mayor epoca para hacer la visita es de noviembre a enero, porque se comtempla un cielo claro combinado con la bruma de los cerros de sus alrededores.
La hacienda cuenta cuenta hoy con siete habitaciones dobles con servicio sanitario privado y duchas con agua caliente. No hay television, porque el objetivo es despejarse de la cotidianidad.
Ademas cuenta con servicio de comida y una sala de conferencias con capacidad para 30 personas.
Lo unico recomendable en este tipo de lugares es llevar un buen libro, y reproductor de musica y, si se lleva un pequño equipo de sonido debe ser uno que no altere a los demas ni el contorno de apacibilidad.
Por lo demas, simplemente hay que estar dispuesto a ser seducido por el silencio. Este sitio, en definitiva, es para no ser molestado.






