La Piedra de los Compadres Chiquimula, Guatemala

Fruto del  mestizaje, el capricho de la naturaleza y las leyendas, este curioso para de rocas es un atractivo que vale la pena conoimagescer.

Se trata de dos piedras colocadas una encima de la otra, desafiando visualmente las leyes de la física.  Se ha calculado que ambas pesan alrededro de 50 toneladas y tienen tres metros de altura.  Los habitantes se han encargado de brindar las más variopintas explicaciones de este fenómeno.

Algunos dicen que se trata de dos amantes castigados.  Otros cuentan que se trata del anterior lugar de adoración del dios guerrero Ek Chuaj, adorado por los chortís antes de la llegada de los españoles. No faltan quienes realizan rito alrededor de las piedras porque creen que les pueden conceder una casa. 

Para ello toman una rama de los alrededores y dan siete vueltas aldededor de ellas.  Para visitar este lugar debe tomar desde Esquipulas el viejo camino a Quetzaltepeque que pasa por la aldea Belén.  Al llegar a la bifurcación encontrará una serie de ranchos que rodean el monumento natural.

Dos rocas enormes y en posición caprichosa son un atractivo turístico y centro de rituales en Esquipulas. Conoce la leyenda…
Los compadres castigados.

Los compadres castigados.
En extraño equilibrio han resistido el paso de los años y los temblores históricos.

No son pequeñas: la de arriba alcanza el tamaño de un auto sedán regular de cuatro puertas. Juntas alcanzan una altura de unos tres metros y un peso de 50 toneladas.

La leyenda
Cuenta que dos amigos se volvieron compadres en Esquipulas, (uno apadrinó al hijo del otro). Y pese a haber realizado este acuerdo que implica responsabiliad y confianza, terminó el padrino y la madre del niño dejándose llevar por el deseo.

Estando la madre y el padrino en este lugar donde están las rocas, ya solos, dejaron mostrar su deseo uno por el otro, y entre el viento que susurraba, los árboles que se mecían y estando solos… intentaron consumar un acto sexual.

Dice la leyenda que por traicionar la honorabilidad de padrino y de madre, siendo infieles a la confianza depositada en ellos, por castigo se convirtieron los dos en piedra y permaneciendo como un recuerdo y advertencia del castigo recibido por sus actos.

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